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Archive for September 2009


1969 Cuando Charles Darwin y Harald Szeemann se encontraron

September 17th, 2009 — 9:40am

El 14 de octubre se inaugura la muestra 1969, dentro del marco del  Festival Internacional Cervantino de Guanajuato. Para esta muestra estaremos  presentado uno de los Generative Audio Prototypes.

Curaduría  : Carlos Aranda Márquez y Eloísa Mora Ojeda

La búsqueda sistemática del conocimiento, así como el descubrimiento fortuito y venturoso tienen algo en común que determinan su naturaleza, plantean periplos entre el afuera y el adentro, entre lo idéntico y la otredad, por citar un número posible de binariedades. En otros ámbitos, el arte y la ciencia siempre nos han dado la sensación de que se refieren a dimensiones distintas de la realidad. Sin embargo, podemos pensar que, en muchas ocasiones, muestran el reflejo del mundo desde ambas caras del espejo. Todo esto rompe con la idea de que la única vía de conocer es a través de la objetividad. Entonces es pertinente preguntar: ¿Qué es el conocer, en esencia? Si respondemos esta pregunta desde la perspectiva del biólogo chileno Humberto Maturana, podemos partir de la idea de que nos encontramos trabajando desde la objetividad entre paréntesis. Esta distinción implica que el observador, es un ente biológico y de lenguaje, que tiene la capacidad de generar diversas interpretaciones que son válidas a partir de la experiencia de ese sujeto. Al encontrar reflexiones como las de Maturana vemos como las discusiones sobre la validez universal y  el conocimiento objetivo permiten que las fronteras se muevan, se fracturen tomen distintas cualidades. Este hecho no podemos calificarlo como favorable o desfavorable, no es nuestro papel. Pero si nos toca elucubrar sobre esto, ver la oportunidad de provocar relaciones que en otros tiempos eran impensables. Siguiendo al autor encontramos una cita inspiradora: Pero es la reflexión como un acto en la emoción y la razón que suelta el apego al saber para mirarlo y ponerlo en la mirada de los deseos, lo que nos hace libres y trascendentes al determinismo estructural de nuestra existencia como seres moleculares. Pero no es la mera trascendencia al ser molecular lo peculiar de lo humano, todo ser vivo de hecho es trascendente a su determinismo estructural molecular al existir en un espacio relacional como totalidad. Lo peculiar de la trascendencia humana está en que la emoción que la funda es el amor, la mirada y la acción que aceptan la legitimidad de todas las dimensiones de la biosfera y el cosmos que surgen en su vivir. (Maturana, 1992, p. 151)
Al dejarnos experimentar nuestra existencia en su complejidad el libre juego de asociaciones puede generar un interés por el otro y esto es más evidente cuando tratamos de detener la intermitencia de estímulos que fomenta una minusvalía de nuestra capacidad de generar autonomía. En este juego nos encontramos al partir de una fecha: 1969. No se trata de un juego para que se cumplan cuatro décadas, sólo por la numeraria. Sin embargo, algo de lo que aconteció nos interesa traerlo a la memoria hoy: Led Zeppelin saca su primer disco; la nave Enterprise hace explosión cerca de Hawaii (27 mueren y quedan 314 heridos); el planeta escucha la transmisión de la llegada del Apolo 11 a la luna; se realiza el festival de Woodstock; Se inaugura la línea 1 del metro de la Ciudad de México; en Estados Unidos se envía el primer mensaje en el prototipo del actual Internet (ARPANET), el Maestro Enrique Ruelas comienza la escenificación de los Entremeses Cervantinos por las calles de Guanajuato; sí acontecen cuestiones que marcan la existencia de individuos y en algunos casos quedan como huellas en la memoria.
Como hemos mencionado las fracturas se dan y el conocimiento entre paréntesis posibilita relaciones impensable como la que le sucedió a Mijaíl Bajtín en 1925 cuando al escuchar una conferencia de  A.A.Ujtomski, un científico soviético, definir su concepto de cronotopo, el cual era el resultado sus reflexiones sobre la biología y la teoría de la relatividad, lo que definido de manera simple lleva a una concepción de espacio-tiempo indivisible. Pero esto no queda ahí, Bajtín encuentra en este desarrollo una manera de explicar procesos complejos de la vida cultural, en particular referidos al análisis del texto. Traemos esta referencia no sólo por el vínculo entre arte y ciencia sino más allá de esto como la referencia a cuestionarnos sobre los límites entre disciplinas que son reflejados en las obras de arte contemporáneo. Cada micro-revolución abre la posibilidad de fragmentar la continuidad espacio-temporal, para crear fracturas, las cuales permiten la expresión de dispositivos de nuestra historia. Por tanto si partimos de esta convención de que operamos desde la objetividad entre paréntesis y el hecho de intentar crear fracturas podemos asociar y encontrar eco en dos presencias: Charles Darwin y Harald Szeemann.

En el siglo XIX, después de años de viaje y de dedicada observación y reflexión, un día Darwin llegó a esquematizar una teoría, a través de un dibujo simple, que cambiaría el rumbo del conocimiento. Con un trazo que inicia con un “I think” abre la posibilidad de una revolución, a partir de ver a través de su experiencia como existía, una evolución de las especies. En este momento consideramos que justo se abre la posibilidad de la objetividad entre paréntesis. En el siglo XX, a Harald Szeemann le ocurre algo similar a  lo que posiblemente sucedió en el mundo interior de Darwin durante su largo viaje abordo del Beagle. Szeeman, como en su tiempo Darwin, llevó un diario sobre la aventura de preparar When attitudes become form: everything happens in your head. Esta mítica exposición marca el inicio de la discusión, dentro de las instituciones, sobre cómo el trabajo artístico puede asumir su materialidad o mantenerse inmaterial. Szeeman consideró en la entrevista que le realizó Hans-Ulrich Obrist para ArtForum en 1996: “Ese fue un momento de gran intensidad y libertad, cuando podías producir una obra o sólo imaginarla.” Este es el espíritu que alimenta 1969: Cuando Charles Darwin y Harald Szeemann se encontraron

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16 kb de sonido en arduino

September 5th, 2009 — 1:00am

El pasado 23 de agosto David Cuartielles impartió el taller “16 kb de sonido” en las instalaciones de Protolab. El taller se enfoco principalmente en la capacidad de Arduino para almacenar datos, en este caso hablamos de un segmento wav convertido a código a partir de un programa desarrollado por Cuartellies denominado WAV2C, también exploramos las posibilidades de la reproducción de sonido a partir de las señales PCM. aqui les dejamos un pequeño vídeo de un ejercicio desarrollado durante el taller.

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